Esta piedra ubicada en la iglesia de
Manzanal del Puerto puede ser la clave para descifrar los petroglifos
aparecidos en los últimos años en la Maragatería y el Bierzo.
Reutilizada como
dovela, tiene grabados símbolos de hace más de 4.000 años que representan a dos
hombres, el dios sol y una deidad femenina.
Están talladas sobre rocas areniscas del
Carbonífero que probablemente
originalmente estuvo colocada en un paso de caminos, para señalizar el
territorio y avisar de quiénes eran los entres protectores de ese territorio.
Han bautizado esta piedra
como la ‘estela cosmológica’ de Manzanal, porque ofrece una visión del universo
sin precedentes en León.
Los dos personajes humanos que tienen los brazos
representan una escena de adoración.
Y por otro lado están los dos entes divinos.
Y por otro lado están los dos entes divinos.
Uno es el sol, el elemento masculino por excelencia; el otro es la
deidad femenina, capaz de generar vida y, una vez completado el ciclo natural, transportarla
al más allá.
La deidad femenina, que está
enmarcada por una especie de hornacina guarda un gran parecido con el ídolo de
Tabuyo del Monte.
Hay ‘anacronismos’ entre las
cuatro figuras, pese a que en principio fueron hechas por la misma mano. Si
bien las dos representaciones antropomorfas, de unos 13 centímetros de altura,
aparecen en yacimientos desde el Neolítico Antiguo, el dios Sol, representado
por el disco solar (una cruz griega dentro de un círculo), es característico de
épocas posteriores.

No hay comentarios:
Publicar un comentario